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domingo, noviembre 27, 2022

Los argentinos y el debut de la Selección: de la tristeza por la derrota a la esperanza ante México

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Salta / Foto: javier Corbalán Con calles desoladas y televisores encendidos en las escuelas y en bares repletos se vivió con tristeza en la mañana del martes en todo el país la derrota 2 a 1 de la Selección argentina frente a Arabia Saudita, aunque los hinchas no pierden la esperanza y se entusiasman con un resultado positivo el sábado frente a México que permita a los dirigidos por Lionel Scaloni pensar en la próxima ronda del Mundial de fútbol Qatar 2022.»Es triste que la Argentina pierda, pero a partir de ahora va a ganar», aseguraron, con confianza, tres estudiantes de sexto año la Escuela Primaria Nº 4 «Jacinto Berrutti», en el barrio porteño de La Boca, donde docentes y directivos con globos, guirnaldas y pinturas albicelestes se juntaron muy temprano para ver el encuentro.Alejandra, secretaria de la escuela, contó que la iniciativa para ver el partido fue de los chicos. «Enseguida organizamos todo para verlo juntos, porque es algo que nos convoca, nos da pertenencia», dijo a Télam. Foto: Pepe Mateos En Mar del Plata, cientos de locales y turistas con indumentaria celeste y blanca aprovecharon la oportunidad de seguir el debut del equipo con el mar del fondo desde el «Fan Fest» montado frente a la playa del Torreón del Monje.»Ni en una pesadilla imaginamos esto, es un cachetazo tremendo», dijo tras el pitazo final Lorena Solari, que vio el partido con su hijo y un sobrino, y prometió volver el sábado a Las Toscas, «para alentar pase lo que pase».En Santiago del Estero los estudiantes de la capital se desplazaron desde temprano por las calles camino a las escuelas con sus clásicos guardapolvos blancos pero también con banderines y merchandising celeste y blanco.»Con el inicio del mundial venimos llevando a cabo un trabajo articulado, vinculando cuestiones deportivas con las áulicas y los docentes están trabajando en las aulas sobre diferentes temáticas», dijo a Télam el vicedirector de la Escuela Nº1049 «Dr. Horacio G. Rava», Luis Arturo Ruiz. La Escuela Primaria Nº 4 «Jacinto Berrutti», en el barrio porteño de La Boca / Foto: Victoria Egurza. En tanto, en la ciudad bonaerense de La Plata, las panaderías estuvieron repletas antes de las 7 donde la gente corrió a abastecerse, mientras que los bares de las estaciones de servicio se convirtieron en plateas para ver el primer partido de la «Scaloneta» en la Copa del Mundo.»No vinimos juntos, pero hoy somos todos amigos», dijeron en la YPF de 122 y 60 Leandro y Hernán, que desayunaron con Gabriel y Daniel, que conducen una combi y un camión.En la provincia de Buenos Aires, a partir de una resolución de la cartera educativa, los colegios pudieron adaptar los horarios de entrada o salida, de acuerdo al momento en el que juega la Selección, una decisión que se encuadra en la premisa «La escuela le abre las puertas al Mundial».»En el colegio de mi hijo decidieron abrir a las 6.45 para que los alumnos puedan ver el partido junto a directivos, maestros y auxiliares. La otra opción era llevarlo de 9 a 9.30 cuando terminara», comentó a Télam Mariana, cuyo hijo de 8 años, Bautista, asiste a un colegio privado en la zona de Gonnet. Santiago del Estero / Foto: Emilio Rapetti. Los salteños eligieron alentar a la Selección Argentina en plaza España, donde desde las 6.30 arribaron familias para ver en pantalla gigante al seleccionado argentino.»Esto fue algo totalmente inesperado. Realmente nos sorprendieron», manifestó Claudia, quien llegó junto a parte de su familia, con el mate y el termo, y tras el resultado analizó: «En el primer tiempo tuvimos posibilidades, pero no se nos dio. Así es el fútbol, se gana o se pierde y nos tocó perder. Ahora no queda otra que ganar».Unas 11.000 personas vieron el debut de la Selección nacional por la pantalla gigante montada en la porteña plaza Francisco Seeber, en Palermo, donde con cada arranque de Lionel Messi sonaron las vuvuzelas y el público estalló en aplausos que terminaban en gritos de bronca frente a la imposibilidad de dar con el empate en el marcador.»Estamos tristes por la derrota, pero jugamos bien. Los tuvimos contra el arco», aseguró a Télam Gabriel Torres que había llegado junto a su hijo Thiago desde Balvanera. La Plata / Foto: Eva Cabrera En Mendoza, el debut de la Argentina se vivió con muy poco movimiento en las calles, dado que los alumnos tenían permiso de ingresar a las escuelas a las 9.30 y muchos comercios abrieron tras el partido.Bares y cafés se vistieron de celeste y blanco para los clientes que eligieron esa opción para disfrutar el primer partido y, tras el final, se colapsaron todos los ingresos a la ciudad con gente que buscaba llegar a sus trabajos, por lo que la policía pidió paciencia y precaución a los mendocinos hasta llegar a sus destinos.En el centro y la zona norte de la ciudad de Rosario, en Santa Fe, dos regiones habitualmente muy concurridas durante las mañana, se vivió una extraña calma durante las primeras horas de este martes por el partido, mientras que los bares funcionaron como punto de encuentro de muchos trabajadores que hicieron una pausa para mirar al combinado nacional.»No es la primera vez que me toca trabajar durante un Mundial, esto es así», contó Hugo, mozo de una conocida cafetería céntrica. Mar del Plata / Foto: Diego Izquierdo. En Ushuaia, Tierra del Fuego, los habitantes de la ciudad y los turistas se reunieron para ver el encuentro ya que los principales hoteles céntricos habilitaron espacios especiales en sus confiterías con televisores de gran tamaño.»No importa, lo damos vuelta. Ahora a recuperarse y a seguir», reflexionó uno de los estudiantes fueguinos mientras caminaba hacia su aula, dispuesto a retornar la actividad habitual en el colegio.En tanto que en Chubut, el gobernador Mariano Arcioni vio el debut del seleccionado en la escuela N° 10 «Martín Miguel de Güemes» de Carrenleufú, un pueblo de 430 habitantes emplazado a 1 km de la frontera con Chile. Foto: Pepe Mateos

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